A todos nos gusta ese momento de privacidad entre nosotros y ese personaje que nos cuenta su historia en unas hojas de papel, ese pasar las hojas mientras el resto del mundo se detiene y solo importa lo que nos cuenta ese autor sobre las peripecias de la chica, el romper el plástico que envuelve el libro y el olor de las hojas.
En México, sin embargo, esto pasa mucho menos seguido de lo que debería, la gente no lee nada, y como muchas cosas se pegan, yo mismo he visto reducido mi volumen de lectura una barbaridad.
Yo era de los que me leía en promedio mas de dos libros al mes, mi lista de libros pendientes por leer era reducida, pues los libros duraban entre mis manos unos pocos días; a veces un libro me lo devoraba en unas pocas horas. Sin embargo desde que llegué a México mi nivel de lectura ha ido cayendo estrepitosamente hasta leer uno o dos libros cada seis meses. Y no es porque no me guste, que haya perdido el gusto por mis autores, o que estos ya no escriban; la respuesta está en los precios de los libros, que a lo mejor si os lo traduzco a Euros vais a decir que soy un tacaño, pero la cosa es que si ganas en pesos, el precio ya no es tan razonable.
En México, sin embargo, esto pasa mucho menos seguido de lo que debería, la gente no lee nada, y como muchas cosas se pegan, yo mismo he visto reducido mi volumen de lectura una barbaridad.
Yo era de los que me leía en promedio mas de dos libros al mes, mi lista de libros pendientes por leer era reducida, pues los libros duraban entre mis manos unos pocos días; a veces un libro me lo devoraba en unas pocas horas. Sin embargo desde que llegué a México mi nivel de lectura ha ido cayendo estrepitosamente hasta leer uno o dos libros cada seis meses. Y no es porque no me guste, que haya perdido el gusto por mis autores, o que estos ya no escriban; la respuesta está en los precios de los libros, que a lo mejor si os lo traduzco a Euros vais a decir que soy un tacaño, pero la cosa es que si ganas en pesos, el precio ya no es tan razonable.
Un libro que valga la pena rara vez baja su precio de los 200 pesos, si ya se trata de un "besseler", el precio sube a los 400-500 pesos. Los libros de menores ventas pueden ser de unos 100 pesos, pero rara vez resultan interesantes, o se trata de libros muy antiguos o pertenecientes a la literatura clásica (y por clásica hablo de García Lorca, Miguel Delibes u otros), que no es que los haya leído todos o que de vez en cuando no me guste el "releer" alguno de ellos.
A muchos lo anterior no os dirá esto nada, pero si tomamos en cuenta que la mayoría de la población tiene unos ingresos de entre 4-5mil pesos mensuales, estamos hablando que un libro decente supone el 5% del sueldo del mes.
Ahora pongamos los porcentajes en euros, supongamos que un mileurista se gasta 50 euros en un simple libro, creo que se lo pensaría, y si ya quiere un libro de los mas vendidos, tendría que desembolsar mas de 100 euretes, así que si con esos mil euretes tienes que pagar el alquiler, comprar zapatos, pagar la luz y llevar las lentejas a la mesa, te gastarías 100 euros en un libro???
Las editoriales se quejan de que la gente no lee y que los libros están caros debido a ello, si la gente leería mas, ellos podrían imprimir mayor cantidad de volúmenes reduciendo el precio de venta de los libros, en fin, se está en un círculo vicioso similar a lo del güevo y la gallina.
Una buena opción pudiera ser el irnos a la biblioteca, yo en mi ciudad natal estaba inscrito en la biblioteca pública y alguna vez me llevé un par de días un libro para casa. Y que pensabas, que en México no hay bibliotecas??? pues estas equivocado, si las hay. Por lo general tenemos la biblioteca central, con miles de volúmenes; el detalle es que esos libros suelen estar mas enfocados en la investigación que pensados para un fin lúdico, aunque también existen este tipo de libros, las pocas veces que he ido a esta biblioteca ha sido para una investigación.
Otro problema es que como la biblioteca es central, se encuentra en el centro de la ciudad (supongo que por eso le digo central) y el tener que meterme entre pecho y espalda hora y media de autobús (si no tengo pa comprar libros tampoco tengo pa comprar coche) para ir a la biblioteca, así como otro tanto de vuelta pa casa solo para leer un libro, mejor pillo el mando la tele y me paso 3 horas viendo telenovelas que son mas "educatibas e instrutibas".
Afortunadamente las autoridades se han
apiadado de los pobres mortales (o de los mortales pobres) y se les ocurrió la feliz idea de las bibliotecas públicas de barrio, estas bibliotecas se encuentran en casi cada colonia, y consisten en una especie de oficina que se suele ubicar en un parque al que se puede acceder desde varias colonias aledañas, en ella suele haber un encargado con un sueldo de miseria y que simplemente sabe donde están los cuatro libros que tienen porque realmente tienen muy pocos libros. La mayoría de estos libros suelen ser lectura clásica o libros infantiles, además de alguno de investigación donde te describen temas tan actualizados como la guerra de vietnam o el descubrimiento del planeta Plutón (que bueno, dicen que ya no es planeta, pero estos apenas lo han descubierto), uno puede inscribirse a la biblioteca y te prestan los libros para un par de días, pero nuevamente no vas a encontrar libros de reciente publicación o que te llamen la atención para su lectura.Por lo general estas bibliotecas son llenadas gracias a donativos de alguna organización caritativa, o a un presupuesto otorgado, donde el típico funcionario de turno se acerca a las librerías y compra libros de manera aleatoria, llevándose los mejores a su casa o pagando cada libro a 3 veces el precio normal (o eso pone en la factura). Por lo general el bibliotecario suele estar mas aburrido que una ostra y si alguien lega a entrar casi te lee el libro el mismo para entretenerse en algo, así que ante el rotundo éxito estas bibliotecas suelen en ocasiones aprovecharlas para otras funciones como puede ser agencias recolectoras de impuestos municipales (sin dejar de ser bibliotecas).





